Tu problema

No puedo pagar mis deudas. ¿Qué puedo hacer?

Cuando las cuotas superan lo que puedes asumir, la salida depende de qué debes, de cuánto puedes pagar, de qué patrimonio tienes y de lo que ya está ocurriendo. Antes de hablar de procedimientos, conviene entender tu situación.

Análisis inicial sin coste. Sin compromiso y con revisión profesional.

Una mujer escucha por teléfono de pie en el pasillo de su casa

El problema no es solo cuánto debes

Para entender qué opciones existen, hay que mirar el conjunto.

No hay una fórmula que sirva para todo el mundo. Que una vía tenga sentido o no depende de cómo se combinan cuatro cosas en tu economía.

  1. Qué debes

    Con quién tienes cada deuda y de qué tipo es: préstamos personales, hipoteca, tarjetas revolving, microcréditos, la financiación de un coche, deudas con administraciones públicas, avales que has firmado. No todas se tratan igual.

  2. Cuánto puedes pagar

    Lo que queda de verdad cada mes después de cubrir lo básico: ingresos estables, personas a cargo, alquiler o hipoteca, suministros. Es lo que distingue un mal momento de una situación que no se sostiene.

  3. Qué patrimonio tienes

    Si tienes vivienda en propiedad y si tiene hipoteca, un vehículo que necesitas para trabajar, ahorros, una herencia pendiente. Influye en qué vías se pueden estudiar y en qué condiciones.

  4. Qué está ocurriendo

    En qué punto estás: cuotas al límite, impagos recientes, llamadas de recobro, inclusión en ficheros como ASNEF, reclamaciones judiciales o un embargo en marcha. Marca la urgencia y los plazos.

Distintas situaciones, distintas vías

No todas las deudas se resuelven igual.

Hay personas cuyo problema es el conjunto de sus deudas frente a lo que ingresan. Hay otras cuyo problema está en uno o varios contratos concretos. Y hay situaciones en las que ocurren las dos cosas a la vez. Lo primero es saber en cuál estás.

  • 01 · Sobreendeudamiento global

    El problema es el conjunto de las deudas

    Cuando lo que debes, sumado, supera de forma estable lo que puedes pagar, la situación merece un estudio más detallado. La Ley de Segunda Oportunidad puede ser una vía a estudiar.

  • 02 · Contratos revisables

    Algunos contratos merecen ser revisados

    Si tienes tarjetas revolving, microcréditos o préstamos cuyas condiciones no entendiste o cuya deuda no baja, puede haber elementos que justifiquen revisar el contrato y sus circunstancias, con independencia del resto.

  • 03 · Situación mixta

    Hay varias cosas a la vez

    A menudo coexisten contratos revisables con una carga global que no se sostiene. En ese caso, la posición global y determinados contratos pueden tener que estudiarse juntos, sin decidir sobre uno sin mirar el otro.

Son vías a estudiar, no conclusiones. Cuál encaja en tu caso solo se sabe después de revisar la documentación.

Ver qué encaja con mi situación

Ejemplos ilustrativos

Un mismo problema puede necesitar respuestas distintas.

  • Situación 1

    Varias cuotas y ningún margen a fin de mes

    Lo que ocurre
    Dos o tres préstamos personales, alguna tarjeta y la financiación de un coche. Las cuotas se llevan casi todos los ingresos del hogar, ya hay algún impago y las llamadas han empezado. No hay vivienda en propiedad; el coche hace falta para trabajar.
    Qué convendría estudiar
    Aquí el problema es el conjunto. Refinanciar suele añadir intereses sin resolver la causa. Lo razonable es estudiar la situación global y valorar si la Segunda Oportunidad puede ser una vía, y en qué condiciones.
  • Situación 2

    Una tarjeta de hace años que nunca termina de pagarse

    Lo que ocurre
    Ingresos estables y el resto de los gastos cubiertos. Pero una tarjeta revolving contratada hace años sigue generando cuota mes tras mes y el saldo apenas se mueve.
    Qué convendría estudiar
    No parece un problema de insolvencia, sino de un contrato concreto. Conviene revisar sus condiciones, cómo se contrató y qué se ha pagado hasta ahora antes de dar ningún paso.
  • Situación 3

    Microcréditos encadenados y una carta del juzgado

    Lo que ocurre
    Para cubrir la cuota de un préstamo se pidieron varios microcréditos, uno detrás de otro. Uno de los acreedores ha presentado una reclamación judicial y el plazo para responder ya corre.
    Qué convendría estudiar
    Hay dos cosas a la vez: una reclamación con plazo, que hay que atender primero, y una carga global que probablemente necesite un estudio conjunto. Lo urgente y lo estructural se miran juntos, y en orden.

Dos marcos complementarios

Dos formas de actuar que pueden combinarse.

Una mira el conjunto de tus deudas; la otra mira contratos concretos. No se excluyen: según el caso, puede convenir una, la otra o las dos.

Deudas · Procedimiento legal

¿Cuándo puede tener sentido estudiar la Segunda Oportunidad?

Es un procedimiento previsto en la ley para personas y autónomos que no pueden hacer frente a sus deudas. Tiene requisitos, límites y fases, y no todas las deudas reciben el mismo tratamiento dentro de él. Por eso conviene estudiarlo con la documentación delante y no a partir de titulares.

Conocer la Segunda Oportunidad

Crédito · Revisión de contratos

¿Y si parte del problema está en los contratos?

Algunas tarjetas revolving, microcréditos y préstamos se contrataron en condiciones que conviene revisar: cómo se explicó el coste, qué tipo de interés se aplica, cómo se ha ido calculando la cuota. Revisar un contrato no exige que toda tu situación sea de insolvencia.

Ver la revisión de tarjetas y créditos

Antes de decidir

Antes de tomar decisiones, conviene entender la foto completa.

Cuando el dinero no llega, es fácil tomar decisiones a la carrera que luego complican las cosas. Estas son cuatro cautelas que aplicamos siempre.

  1. No asumir que todas las deudas pueden cancelarse.

    Nadie puede asegurarte que una deuda vaya a desaparecer sin haber revisado antes tu caso. Además, no todas las deudas se tratan igual: las que se tienen con administraciones públicas, por ejemplo, tienen reglas propias.

  2. No ignorar las notificaciones del juzgado.

    Las reclamaciones judiciales tienen plazos para responder, y no recoger la carta no los detiene. Dejar pasar el plazo puede facilitar que el acreedor pida un embargo. Si recibes algo del juzgado, lo primero es mirar la fecha.

  3. No decidir solo con una calculadora online.

    Los simuladores que prometen un porcentaje de éxito o de ahorro en tres clics no conocen tu contrato, tu vivienda ni tu juzgado. Sirven, como mucho, para orientarse; no para decidir.

  4. No contratar sin entender el coste y las alternativas.

    Antes de firmar nada debes saber qué se va a hacer, cuánto cuesta, qué gastos pueden añadirse y qué otras opciones había. Si no te lo explican con claridad, pregunta.

Cómo trabajamos

Primero analizamos. Después proponemos.

NIVELA no es una plataforma de captación ni un servicio automático. Antes de proponer ninguna vía, una persona revisa tu situación con la documentación delante.

  • Revisión previa, sin coste. Ordenamos tu información y la revisa un profesional antes de que decidas nada.
  • Alcance y precio antes de contratar. Sabrás qué se va a hacer, qué no, y cuánto cuesta, antes de firmar.
  • Si una vía no encaja, te lo decimos. No te propondremos un procedimiento porque sea el que ofrecemos, sino el que tiene sentido en tu caso, si lo hay.

Preguntas frecuentes

Lo que suele preguntarse cuando no se puede pagar.

¿Qué hago si este mes no llego a pagar todas las cuotas?

Lo primero es no tapar el agujero con más deuda: pedir un microcrédito o una tarjeta nueva para pagar la cuota de otra suele agravar el problema. Prioriza lo básico (vivienda, alimentación, suministros) y busca cuanto antes que alguien revise el conjunto de tu situación, antes de que las reclamaciones lleguen de forma desordenada.

¿Debo dejar de pagar mientras se estudia mi situación?

No es una decisión que convenga tomar por tu cuenta ni de forma general. Cada contrato tiene sus consecuencias en caso de impago y cada vía legal tiene su momento. Si estás valorando alguna, quien lleve tu caso debe indicarte qué hacer con cada deuda y cuándo.

¿Qué pasa si me llega una reclamación del juzgado?

Las reclamaciones judiciales tienen un plazo para responder, y ese plazo cuenta aunque no recojas la carta. En la respuesta pueden plantearse cuestiones sobre el contrato o sobre quién reclama. No responder facilita que el acreedor pida medidas como el embargo. Si recibes algo del juzgado, mira la fecha y busca ayuda ese mismo día.

¿Me pueden embargar toda la nómina o la pensión?

La ley protege una parte del sueldo o de la pensión, que no puede embargarse, y el resto se embarga por tramos según su cuantía y tus cargas familiares. Los importes concretos dependen de tu caso y de las normas vigentes; conviene comprobarlos con tu nómina delante.

¿Y si tengo una vivienda en propiedad?

Tener vivienda no cierra las puertas, pero cambia el análisis: influye si tiene hipoteca, cuánto queda por pagar y qué valor tiene. Existen mecanismos pensados para intentar conservarla en determinados supuestos, pero si es posible en tu caso, y en qué condiciones, solo puede valorarse con la documentación delante.

¿Qué ocurre con las deudas con Hacienda o la Seguridad Social?

Las deudas con administraciones públicas tienen reglas propias y no se tratan igual que las deudas con bancos o financieras. Los límites y condiciones que la ley establece para ellas deben revisarse caso por caso; por eso, si las tienes, conviene decirlo desde el principio.

¿Cómo sé si me conviene revisar contratos o estudiar la Segunda Oportunidad?

Depende del origen del problema. Si tus ingresos cubren tus gastos y el problema está en uno o dos contratos que no bajan, lo lógico es empezar por revisarlos. Si lo que debes, en conjunto, no se sostiene con lo que ingresas, hay que mirar la situación global. Y a veces hay que hacer las dos cosas. Por eso empezamos por un análisis, no por un procedimiento.

Empieza por tu situación

No necesitas saber qué procedimiento te corresponde.

Cuéntanos qué está pasando. Ordenamos la información, un profesional la revisa y te explicamos qué opciones conviene estudiar y con qué alcance.

Análisis inicial sin coste.

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